viernes, 9 de enero de 2015

Manantiales en el Desierto_09 de Enero del 2015


Enero 9
"Porque tengo por cierto que lo que en este tiempo se
padece, no es de comparar con la gloria venidera que en
nosotros ha de ser manifestada." (Romanos 8: 18.) 
DURANTE un año aproximadamente guardé el capullo
de una "mariposa emperadora." Su construcción
es muy peculiar. En una de sus extremidades tiene
una abertura muy estrecha por la cual el insecto
fuerza su salida. Es una maravilla el ver que cuando
el gusano sale del capullo, éste permanece tan completo
corno cuando contenía al insecto, y no se nota
que se rompan las fibras entretejidas cuando sale el
gusano. La gran desproporción que existe entre la anchura de
la salida y la grosura del insecto aprisionado, le hace a uno
creer que la salida es imposible, la cual el gusano siempre la
realiza con gran trabajo y dificultad. Se supone que la presión
a que el insecto se halla sometido a pasar por una abertura tan
estrecha, es una provisión de la naturaleza para forzar los
jugos en las vasijas de las alas, las cuales en el período de salida
de la crisálida están menos desarrollados que en otros
insectos.
Observé los primeros esfuerzos que mi gusano aprisionado
hizo para escapar de su largo encarcelamiento. Me paré
toda una mañana, observando con paciencia de vez en cuando
los esfuerzos y la lucha que el insecto realizaba para salir del
capullo. Parecía que no podía ir más allá de un cierto punto,
hasta que por fin se me terminó la paciencia. Muy probable mente las fibras de su confinamiento estaban más secas y eran
menos elásticas que si se hubiese dejado el capullo durante todo
el invierno en el lugar que la naturaleza lo había colocado.
De cualquier forma, yo creí que era más sabio y compasivo que
su Hacedor, y decidí echarle una mano. Con las puntas de mis
tijeras corté los hilos aprisionadores para facilitarle la salida
sin tanta dificultad. Inmediatamente mi gusano salió con gran
facilidad arrastrando su cuerpo hinchado y sus alitas arrugadas.
En vano esperé ver el maravilloso proceso en que estos insectos
se desarrollan con gran rapidez a la vista de uno. Al
fijarme en los muchos y diversos lunares de diferentes colores
que el insecto poseía en miniatura, anhelaba que estos asumiesen
sus debidas proporciones y que el insecto apareciese en
toda su belleza. Pero todo fué en vano. Mi falso sentimiento,
causó su ruina y él no llegó a ser otra cosa sino un aborto sin
desarrollo, que pasó su breve vida arrastrándose penosamente,
en vez de habérsela pasado volando por los aires con sus alas
preciosas.
Con mucha frecuencia me he acordado de ésto cuando he
observado con lástima a aquellos que luchan con el dolor, el sufrimiento
y la calamidad. De buena gana hubiese cortado su
disriplina y los hubiese rescatado. Pero pobre miope! ¿Cómo
puedo yo saber qué estos dolores o gemidos son innecesarios?
La visión del amor perfecto que busca la perfección de su objeto,
no se acorta debilmente por el sufrimiento presente y pasajero.
El amor de nuestro Padre es demasiado verdadero para debilitarse.
Porque El amó a sus hijos, El los castiga para que
participen de Su santidad. Mirando este glorioso porvenir, El
permite que sufran. Haciéndonos perfectos por medio del sufrimiento
como lo fué el Hermano Mayor, los hijos de Dios son
entreRados para la obediencia y llevados a la gloria por medio
de mUCRa tribulación. (De un tratado.)

jueves, 8 de enero de 2015

Manantiales en el desierto_ 08 de Enero del 2015


Enero 8
"Haré descender la lluvia en su tiempo, lluvias de bendición serán." (Ezequiel 34: 26.) ¿ Hoy hagamos la siguiente pregunta a nuestras almas:
¿En qué clase de situación o estado te encuentras?
 ¿Te hallas por así decir, en un estado de sequía espiritual?
¿Te encuentras en un tiempo de opresión y adversidad?
Entonces, es el tiempo para las lluvias.
"Como tu día así será tu fortaleza." "Te daré las lluvias
de bendición." La palabra está en plural. Dios
enviará toda clase de bendiciones. Todas las bendiciones
de Dios van unidas, lo mismo que los eslabones en una cadena
de oro. Si El nos concede la gracia que convierte, también nos dará la gracia consoladora. El te enviará "lluvias de bendiciones."
Planta marchitada, eleva tu mirada y abre tus hojas y
flores para recibir un riego celestial.-Spurgeon.

"Permite que fu corazón se convierta en un valle profundo
y Dios hará que la lluvia descienda sobre él hasta que rebose."
Señor: Tú puedes transformar mi espina en una flor y deseo
que esto me acontezca. Job obtuvo la claridad del sol después
de la lluvia, pero, ¿Se ha desperdiciado toda la lluvia? Job deseaba
saber, corno yo también deseo, si la lluvia no tenía nada
que ver con la claridad. Y Tú puedes decírmelo. Tu cruz puede
decírmelo. Tú has coronado Tu sufrimiento. I Que esta sea
mi corona, Señor! Solamente triunfo en Tí cuando he aprendido
el esplpndor de la lluvia.-George Matheson.

La vida fructífera busca las lluvias tanto corno la claridad
del sol.